No se le pueden enseñar determinados conceptos a un ser humano ya nacido, entre ellos a oír, a intuir, el sentido de orientación, las relaciones espacio-tiempo..... Estos conceptos están regidos por el hemisferio derecho del cerebro y son muy importantes para un desarrollo más armonioso del mismo y, por tanto de la persona. Los sonidos y melodías específicos exclusivos de Firstart, desarrollan principalmente los conceptos abstractos, tomando como medio el sentido auditivo.
Hasta no hace demasiado tiempo, se pensaba que el feto respondía a los sonidos a partir del la semana 24. Esta cifra ha ido disminuyendo según mejoraban los medios técnicos para comprobarlo. Las últimas investigaciones cifran el funcionamiento auditivo en la semana 14 de embarazo, pero probablemente, esta edad gestacional irá bajando según vayan mejorando a su vez los medios técnicos, pues se sabe que el bebé in útero no necesita que sus órganos estén completamente formados para que funcionen. El corazón, por ejemplo, comienza a latir en la semana cuarta de gestación y no es sino dos pequeños ventrículos. Para el Dr. David Chamberlain, Presidente de la Asociación para la Psicología y la Salud Pre y Perinatal, del que somos colaboradores, el sentido auditivo es el sentido de la comunicación y el aprendizaje por excelencia. El oído se convierte, por tanto, a lo largo del embarazo, en un canal abierto muy importante, para la comunicación y el aprendizaje.
Diversos científicos apuntan a que el oído es el órgano
que más despierta el cerebro y que apenas existe una simple función
del cuerpo que no pueda ser afectada por los sonidos musicales, debido a que
las raíces de los nervios auditivos están más ampliamente
distribuidas y poseen conexiones más amplias que las de otros nervios
del cuerpo. De hecho, los físicos Wilfried Kruger y Andrew Gladzewski,
han demostrado, que la estructura del átomo contiene proporciones y números
que se parecen a los principios armónicos de los sonidos musicales y
que los átomos son resonadores armónicos, respectivamente.
Existe la confusión de que la simple escucha de música clásica durante el embarazo por parte del bebé o la madre, constituye un estímulo prenatal positivo. Nada más lejos de la realidad.
Los ritmos variados de un solo concierto, por efecto de los ritardandos, accelerandos y otros matices, alteran el ritmo natural del bebé, que tiene asimilado desde la formación de su primera célula: el ritmo del latido del corazón de su madre.
Las melodías de Firstart son idóneas para el desarrollo del bebé
intrauterino ya que se presentan con los decibelios adecuados, con ritmos acompasados
al latido del corazón y con el instrumento preciso.
Firstart ofrece una adecuada y positiva estimulación en el embarazo.
El gran número de instrumentos, que constituyen una orquesta completa,
es decir, más de setenta instrumentos sonando al unísono, impide
la atención de un determinado timbre acústico de referencia. El
bebé intrauterino no está capacitado ( ni la gran mayoría
de los adultos tampoco ) para comprender, analizar, discernir y asimilar toda
la diversidad de timbres acústicos existentes en una orquesta.
También pueden resultar asustadizos los cambios de flojo a fuerte o muy fuerte, la percusión, los sonidos graves que no son inteligibles. Los ritmos inapropiados o incluso variados en un solo concierto, por efecto de los ritardandos, accelerandos y otros matices, alteran su ritmo natural. El que tiene asimilado desde su primera célula: el ritmo del latido del corazón de su madre. Pueden resultar perjudiciales, de igual manera, los tipos de melodías, que pueden ser demasiado tristes, agresivas, depresivas, etc..... Al tiempo, es imprescindible conocer la cantidad de decibelios soportables por el bebé, es decir, la potencia de sonido adecuada.
A determinado volumen, para el bebé en gestación es placentero, superado éste, resulta desagradable y pasando de éste último, es totalmente desaconsejable, incluso perjudicial, aunque llegue a acostumbrarse al poco tiempo, pues necesita adaptarse.
Los resultados de diversos estudios realizados sobre madres gestantes, en hospitales cerca de aeropuertos o en ambientes de trabajo especialmente ruidosos , demuestran que, si bien los bebés estaban acostumbrados a ese entorno de potentes ruidos, éstos habían nacido con menor peso, habían más bebés con defectos congénitos y había una mayor incidencia de aborto espontáneo con respecto al resto de bebés nacidos de madres en ambientes normales de ruido.
La gran sensibilidad que el proceso de gestación desarrolla en la mujer, produce en general, debido a los grandes cambios fisiológicos, cambios psicológicos importantes, llegando algunas veces, a autocomplacerse en momentos tristes con melodías depresivas, sumiéndose en depresiones involuntarias, por desconocimiento. En tal caso, el estímulo al no nacido es de signo negativo.
Tal es la importancia de una adecuada y positiva estimulación auditiva
en el embarazo, pues la salud física y psíquica de nuestros hombres
y mujeres del mañana depende de ello.